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Hogar, dulce hogar

Mr. Think

Mr. Think está presente en las dos principales ciudades españolas, Barcelona y Madrid. Pero nuestra oficina central se encuentra en la provincia de Huesca, en Barbastro, una pequeña ciudad de aproximadamente 20.000 habitantes cercana al Pirineo.

Allí nacen todos nuestros proyectos. Por eso denominamos a nuestra oficina de Barbastro nuestro Hogar. Nuestro Hogar, dulce Hogar. Y en este apartado queríamos presentároslo, mostraros sus curiosidades, detalles y elementos característicos. Bienvenidos. Comenzamos…

Mr. Think | Recibidor

Sala de reuniones

A Mr. Think le gusta recordar, de vez en cuando, una frase que leyó una vez escrita sobre una pared: “Cuando madures búscame, estaré en los columpios”. Él piensa que, para un publicitario, madurar es precisamente eso: no perder nunca esa creatividad infantil sin límites, ser capaz de ver lo que nadie ve.

Detalles

Estos coches presiden una de las paredes de Mr. Think. Y no son de juguete. Son maquetas de coleccionista de coches antiguos. Si naciste en el siglo XX, seguro que reconoces más de uno.

Mr. Think dedica mucho tiempo a pensar, pero también a observar. Debe ser que por eso le gustan tanto los detalles (cada uno de ellos encierra una historia) y el arte, con el que conviven a diario.

Trabajo en equipo

A Mr. Think le gusta el trabajo en equipo, los procesos de colaboración y la cultura del aprendizaje común; pero, si, por lo que fuera, cuando vengas a vernos te fijas en que nuestras mesas de reuniones están vacías, no te preocupes, es porque estamos pensando y trabajando desde nuestros lugares, para mejorar el negocio de nuestros Clientes.

WeScreen

Aquí os mostramos nuestra «sala de máquinas» de la productora: un sinfín de pantallas, cables y teclas. Cuando nos preguntan: «¿cómo es posible que de estos  artilugios salgan imágenes tan impactantes que nos llegan a emocionar?» Solemos responder: no es la tecnología, es la creatividad.

Mr. Think | WeScreen

¡Nos vemos pronto!

Por el momento lo vamos a dejar aquí, porque lo que nos gustaría es que vinieras a vernos. Aunque, en realidad, lo que de verdad nos gustaría es escuchar tus historias (las nuestras ya las conocemos demasiado). ¡Nos vemos pronto!